Cuando nos referimos a “manipulación de una imagen digital”, estamos hablando de la capacidad y las posibilidades que nos ofrecen determinados programas informáticos para trabajar con archivos de imagen y modificar sus características (brillo, contraste, saturación de color, tamaño, resolución, aplicar filtros, capas…

Cierto es que, en puridad, esta denominación se remonta a los primeros años en los que estos programas sólo podían retocar las imágenes previamente escaneadas. La capacidad actual del software nos permite no sólo manipular sino también editar las imágenes llegando a la auténtica creación de imágenes nuevas, bien desde las propias herramientas del programa o a través de la transformación y combinación de imágenes diferentes.

El programa con el que vamos a trabajar: GIMP es un programa de código libre y gratuito. Esas características lo convierten en una excelente alternativa al software propietario, sobremanera en los entornos educativos: pues al importantísimo ahorro económico que supone su uso, se une su carácter multiplataforma (funciona en Windows, Linux, Mac, etc.) y por supuesto, su gran calidad, pues tiene la potencia de los programas comerciales de elevado precio y prestaciones.